Empresarios cubanos construyen redes de escuelas privadas

“Esta es una conversación entre dos niños”, le dice Graciela Lage Delgado a una clase de tercer grado, pronunciando marcadamente en inglés cada palabra de un libro llamado “Welcome to America” (Bienvenidos a Estados Unidos).

En esta imagen del 5 de febrero de 2016, padres charlando mientras esperan a sus hijos en la Escuela Cubana de Lenguas Extranjeras, en La Habana, Cuba/Foto: AP

En esta imagen del 5 de febrero de 2016, padres charlando mientras esperan a sus hijos en la Escuela Cubana de Lenguas Extranjeras, en La Habana, Cuba/Foto: AP

“Is it a TV?”, pregunta Lage con voz de niña, señalando hacia un dibujo de un robot plateado.

“No, it’s not!”, responden los chicos en inglés. “It’s a robot!”.

Los niños de la clase de Lage lucen jeans y camisetas, no los uniformes marrones de las escuelas públicas cubanas. Su aula tiene aire acondicionado y una computadora con parlantes para ver videos, algo inimaginable en las escuelas estatales. Y a diferencia de la mayoría de los cubanos de su edad, los niños pueden mantener conversaciones sencillas en inglés, gracias a un cambio profundo y acelerado que está teniendo lugar en un importante pilar del sistema socialista cubano instaurado hace seis décadas.

Cuba dice que su sistema escolar, público y gratuito, es uno de los grandes logros de su revolución, una fuerza que promueve la igualdad social y que acabó prácticamente con el analfabetismo en toda la isla, al darle a los más pobres la posibilidad de estudiar en un sistema, a menudo, superior al de algunos países más ricos.

Aunque el gobierno permitió la iniciativa privada para que empresarios monten restaurantes o lava carros, el sistema escolar y la atención sanitaria siguen bajo control estatal. Las escuelas privadas siguen siendo ilegales, excepto las de los hijos de diplomáticos y empresarios extranjeros. Ni siquiera la Iglesia católica puede abrir escuelas parroquiales.

Sin embargo, el floreciente sector empresarial ha creado algo que se asemeja mucho a un sistema de educación privada, en el que miles de niños se han matriculado en decenas de cursos que se toman después de la jornada escolar o el fin de semana, de lenguas extranjeras o arte. Las escuelas son legales porque funcionan como cooperativas de profesores de lenguas que tienen licencia como tutores privados, una de las nuevas categorías de auto empleados previstas en las reformas del modelo económico privado.

AP/CB24

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0 (from 0 votes)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *