Jefe de prisiones salvadoreñas arrestado por malversación dice ser “inocente”

Rodil Hernández, exdirector general de Centros Penales de El Salvador, es llevado hasta los tribunales bajo un fuerte operativo policial / Captura EFE

El director general de Centros Penales de El Salvador, Rodil Hernández, acusado de participar en la malversación de más de 5,6 millones de dólares, aseguró que es “inocente” y que espera “salir bien” del proceso penal.

Hernández, quien fue llevado hasta los tribunales bajo un fuerte operativo policial, es acusado por los delitos de actos arbitrarios y administración fraudulenta de los fondos provenientes de las tiendas al interior de las cárceles.

“Todos los gastos están fundamentados” y “las pruebas que presenta la Fiscalía yo mismo se las he proporcionado”, dijo a la prensa Hernández cuando era trasladado a los calabozos de la División de Transito Terrestre de la Policía, donde guarda prisión desde el lunes.

Hernández, notificado por el Juzgado Cuarto de Paz de los cargos en su contra, afrontará el próximo 1 de junio una audiencia en la que se sabrá si seguirá encarcelado o es beneficiado con la libertad condicional.

Junto a Hernández es procesado su antecesor en la jefatura de las cárceles, Nelson Rauda (2012-2013), quien también afronta otro proceso por las supuestas irregularidades cometidas en los centros penales durante una tregua entre las pandillas (2012-2014).

El jefe de Unidades Especializadas de la Fiscalía, Allan Hernández, aseguró este martes que personas ligadas a la mediación entre las pandillas recibieron dinero de los más de 5,6 millones que supuestamente malversaron los acusados.

Detalló que de los más de 5,6 millones cuestionados, casi 4,5 millones fueron utilizados para el pago de salarios de gente ajena a la Dirección General de Centros Penales (DGCP) y entre estos “personas que trabajaban directamente para Raúl Mijango dentro del proceso de la tregua”.

Mijango fue el principal mediador entre las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS13) para que estas alcanzaran un acuerdo de no agresión, proceso que redujo significativamente los homicidios y tuvo la venia del Gobierno durante la administración de Mauricio Funes (2009-2014).

En febrero de 2015, Mauricio Funes aseguró que respaldó la tregua porque durante esta el promedio mensual de muertes violentas pasó de 340 a 160, y que el registro diario de asesinatos bajó de 15 a 5.

Un estudio del no gubernamental Instituto Centroamericano de Investigaciones para el Desarrollo y el Cambio Social presentado en septiembre de 2016 concluye que las pandillas recrudecieron su patrón de violencia por el mayor control territorial que obtuvieron con el armisticio.

Agencia EFE / Redacción CB24

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0 (from 0 votes)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *