Keiko Fujimori, fuertes pasiones a favor… y en contra

Imagen tomada el 29 de marzo de 2016, Vicente Vicana Lapa, de 65 años (derecha), y un familiar posan para una fotografía junto a los restos de su mujer, dos hijas y un cuñado asesinados hace más de dos décadas en el interior de una iglesia por rebeldes de Sendero Luminoso/Foto: AP

Imagen tomada el 29 de marzo de 2016, Vicente Vicana Lapa, de 65 años (derecha), y un familiar posan para una fotografía junto a los restos de su mujer, dos hijas y un cuñado asesinados hace más de dos décadas en el interior de una iglesia por rebeldes de Sendero Luminoso/Foto: AP

En esta remota aldea andina que fue azotada por Sendero Luminoso abundan los carteles anaranjados, el color del partido de Keiko Fujimori.

Es un símbolo de la continua lealtad de sus residentes hacia su padre Alberto Fujimori, el expresidente hoy encarcelado, a quien agradecen haber ayudado a aniquilar a la guerrilla maoísta que mató a numerosos campesinos de la zona partidarios del gobierno durante la brutal guerra civil de la década de 1990.

Keiko “cumplirá lo que aprendió de su papá” si gana las elecciones, dice Vicente Vicaña, un campesino de 65 años cuya mujer y dos hijas murieron junto a 31 vecinos dentro de la iglesia pentecostal de Ccano, hasta donde llegó en 1991 un batallón extremista que fusiló y quemó a las víctimas en venganza porque los campesinos apoyaban a los militares.

El viudo, que como muchos campesinos formó parte de los batallones que lucharon contra Sendero, pudo enterrar a su familia hace poco, 25 años después de su muerte, luego de que los restos les fueran entregados a fines de marzo tras una exhumación que realizaron forenses de la fiscalía apoyados por el Comité Internacional de la Cruz Roja.

“Alberto Fujimori ha pacificado, fue buena gente, si no (los senderistas) a todos nos hubieran matado”, afirma el anciano quechuablante que la tarde del entierro cambió sus sandalias de caucho y se colocó su mejor traje para la ocasión: una camisa blanca con el cuello desgastado, un pantalón azul y un par de viejos botines negros de cuero.

Si bien la mayoría de los peruanos dice que jamás votaría por alguien vinculado a Fujimori padre, sentenciado por corrupción y violaciones a los derechos humanos durante su gobierno, entre los residentes de aisladas zonas rurales del sureste se percibe todavía un miedo contenido a Sendero Luminoso, siguen atormentados por el recuerdo de un conflicto en el que murieron 70.000 personas y están decididos a apoyar a Keiko, convencidos de que hace falta mano dura para evitar que retorne la violencia.

AP/CB24

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0 (from 0 votes)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *