Naciones Unidas cerrará misión de cascos azules en Haití

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas decidió este jueves poner fin a su misión de paz de 13 años en Haití.

La actual misión de 5.000 efectivos de los cascos azules en Haití, comenzará a retirar sus tropas y su transición se realizará a mediados de octubre, dejando una fuerza de 1.200 efectivos.

Los soldados que quedarán, se centrarán en el estado de derecho, la construcción de la policía de Haití y el control de los derechos humanos.

“A medida que la misión de estabilización en Haití disminuya y la nueva misión se engrandezca, el pueblo haitiano estará en el camino de la independencia y la autosuficiencia”, aseguró la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, a los miembros del consejo.

Un guardia de paz de EE. UU. se esconde detrás de policías nacionales mientras los manifestantes lanzan piedras durante una protesta contra el consejo electoral del país para celebrar el 25 aniversario de la primera elección democrática en 1990 en Puerto Príncipe, Haití. Foto: Archivo

El consejo de seguridad de la ONU dijo en su resolución que la transición reconoce “el hito mayor hacia la estabilización lograda”, a través de la transferencia pacífica del poder en las elecciones celebradas en febrero.

“Esta nueva etapa no significa que sea el fin del compromiso con Haití”, dijo el diputado francés, Alexis Lamek.

“Demuestra todo lo contrario, es decir podemos desarrollar, cambiar y adaptar nuestra actividad a la situación en el campo, guiado por la necesidad de satisfacer las aspiraciones de la gente”.

Historia

La Misión de Estabilización de las Naciones Unidas, conocida como Minustah, fue desplegada en Haití en junio de 2004.

Sucedió a una Fuerza Provisional Multinacional autorizada por el Consejo de Seguridad en febrero de 2004, después de que el entonces presidente haitiano Bertrand Aristide, partiera del país para exilio tras la violencia que se extendió en varias ciudades a lo largo de la nación.

Para 2010 el país estaba recuperando la estabilidad, cuando fue sacudido por un terremoto masivo.

Más de 220.000 personas murieron. Entre los muertos estaban 102 efectivos de la ONU, incluyendo el jefe de la misión de Minustah y su diputado.

En respuesta a las necesidades que siguieron al terremoto, el Consejo de Seguridad añadió 3.500 soldados más para apoyar los esfuerzos de recuperación, reconstrucción y estabilidad.

En 2016, Haití volvió a enfrentarse a otra catástrofe natural cuando el huracán Matthew devastó la parte sur de la nación caribeña y mató a cientos de personas.

Brote de cólera

Después del terremoto de 2010, el país sufrió una epidemia de cólera. Los soldados de la ONU de Nepal fueron culpados por traer la enfermedad al país.

El río Artibonite de Haití fue infectado con cólera a través de desperdicios humanos que se cree fueron depositados por el campamento de las fuerzas de paz. El río es la principal fuente de agua para miles de haitianos.

Posteriormente, más de 8.500 personas murieron de la enfermedad transmitida por el agua, que puede causar diarrea severa y vómitos, miles más enfermaron.

El año pasado, Naciones Unidas reconoció que jugó un papel importante para tratar la epidemia y dijo que establecería un fondo fiduciario para las víctimas.

La ONU ha hecho un llamamiento a los Estados miembros para activar $400 millones de dólares y así combatir el cólera y apoyar a los afectados.

Sin embargo el fondo fiduciario está por debajo de lo presupuestado, contando con solo $2.6 millones de dólares.

VOA, Voz de América / Redacción CB24

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