Ola de indignación por asesinato de dirigente ambientalista hondureña

Una mujer que protesta contra el asesinato de la ambientalista indígena Berta Cáceres, en Guatemala/Foto: AFP

Una mujer que protesta contra el asesinato de la ambientalista indígena Berta Cáceres, en Guatemala/Foto: AFP

Tegucigalpa, Honduras. Desde el flamante premio Óscar Leonardo DiCaprio hasta organizaciones ambientalistas en Europa, reclamaron este viernes al gobierno de Honduras esclarecer el asesinato de Berta Cáceres, una tenaz defensora del medioambiente, los pueblos indígenas y los derechos humanos en América Latina.

“Noticias increíblemente tristes llegan de Honduras esta mañana. Debemos honrar las valientes contribuciones de Cáceres”, escribió Di Caprio, protagonista de la película “El Renacido” -con la que ganó el Óscar- en su cuenta de Twitter.

“El mundo ha perdido a una líder indígena increíble. Todos debemos honrar las contribuciones valientes de Cáceres, ecologista, humanitaria e inspiración para todos”, proclamó el estadounidense en Instagram.

El cantante del grupo Calle 13, el puertorriqueño René Pérez, más conocido como “Residente”, expresó en Twitter: “Quieren detener el incendio que se propaga pero hay fuegos que con agua no se apagan. El asesinato de Berta Cáceres multiplicará la lucha”.

Para la escritora y cineasta canadiense Naomi Klein “Berta era una líder muy importante y una firme defensora de la tierra. (El crimen) es parte de una ola mundial de ataques de este tipo”.

– Gobierno hondureño bajo presión –

Una avalancha de voces a nivel mundial exige al gobierno de Honduras del presidente Juan Orlando Hernández una investigación a fondo del crimen, el castigo para los responsables y medidas de protección efectivas para los activistas sociales y de derechos humanos.

“Asesinato de líder indígena Berta Cáceres es horrendo crimen y golpe a derechos humanos del pueblo. Que se esclarezca crimen ya”, pidió desde Twitter el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el uruguayo Luis Almagro.

El responsable añadió que en una carta enviada en agosto de 2015 al gobierno hondureño había destacado la necesidad de dar protección a los líderes indígenas de ese país.

“Hoy reiteramos solicitud e instamos a (dar) mejor protección y (entablar) diálogo con comunidades indígenas para mejor comprensión de sus problemas”, puntualizó Almagro.

La mexicana Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), afirmó en un comunicado que ese organismo “eleva su voz para exigir justicia, para demandar el respeto y la protección de todos aquéllos que como Berta, a lo largo de América Latina, empeñan su vida en construir derechos para todas y todos”.

El Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) se sumó a las protestas y destacó que Cáceres trabajó por defender el derecho de sus conciudadanos al acceso a recursos naturales, en especial el agua, “uno de los objetivos que está en el corazón de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”.

La Asociación Pro Derechos Humanos de España (APDHE) fue una de numerosas organizaciones civiles que se pronunciaron en América Latina, Estados Unidos y Europa pidiendo la investigación y el inmediato procesamiento de los culpables.

La Coalición Internacional de Organizaciones por los Derechos Humanos en las Américas, que agrupa a más de 40 entidades de Latinoamérica, pidió a la Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH), recién establecida por la OEA, que “se asegure de que la investigación del asesinato de Berta sea realizada con la debida diligencia, de manera independiente e imparcial”.

– Una vida entregada a la lucha –

Cáceres, de 43 años, fue fundadora y dirigente del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh), que ha librado intensas luchas contra la amenaza ambiental que representan proyectos hidroeléctricos y mineros en territorios indígenas.

En los últimos meses, Cáceres encabezó la lucha por la defensa del río Gualcarque, en el noroccidental departamento de Santa Bárbara, donde la compañía DESA (Desarrollo Energético Sociedad Anónima) se propone construir una represa hidroeléctrica, que dejaría sin agua a cientos de indígenas de la etnia lenca, a la que pertenecía la ambientalista.

Este viernes, en un comunicado en que condena “enérgicamente” el asesinato de Cáceres, el Consejo Indígena de Centroamérica denunció desde San Salvador que los territorios y la forma de vida de las comunidades indígenas están amenazados en todo el istmo por “la construcción de represas, complejos turísticos o residenciales y carreteras”, entre otros.

AFP / CB24

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