Presidente de Costa Rica entra a último año de mandato satisfecho y con déficit fiscal como reto

Luis Guillermo Solís, presidente de Costa Rica / Foto: Presidencia

El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, entra en el último año de su mandato “satisfecho” por los “cambios” logrados en diversas áreas como la economía y el combate a la pobreza, pero con el persistente reto de seguir impulsando cambios fiscales para paliar el déficit.

En una entrevista con Efe, el mandatario, que terminará su periodo de cuatro años el 8 de mayo de 2018, aseguró que el Plan Nacional de Desarrollo de su Gobierno se ha cumplido en un 70 % y que aún quedan muchos retos para los últimos 12 meses de su administración, especialmente en lo fiscal.

El presidente afirmó que se siente “satisfecho de estos primeros tres años y absolutamente comprometido en lo que venga durante el próximo”.

“Sin pretender que todo lo que hayamos hecho haya sido exitoso o se haya cumplido la totalidad de lo previsto, sí creo que en un sentido general ha habido importantes avances en obra publica, acueductos, construcción de vivienda de interés social, en los índices de pobreza y el manejo de la economía”, aseveró.

Según datos del informe anual de labores que Solís rindió ante el Congreso el pasado miércoles, CostaRica pasó de un crecimiento económico del 3,7 % en 2015 a un 4,1 % en 2016, y la pobreza se redujo 1,2 puntos porcentuales para situarse en el 20,5 %.

En el último año 10.440 hogares salieron de la pobreza y 9.700 de la pobreza extrema, de acuerdo con las cifras.

Solís, cuyo Partido Acción Ciudadana (PAC, centroizquierda) está por primera vez en el poder, dijo que ha ido cumpliendo con su promesa de campaña de impulsar cambios en la manera de gobernar en Costa Rica.

“Hay cambios de mucha naturaleza, hay muy grandes como el de la lucha contra pobreza extrema, donde se han aplicado metodologías nuevas y los resultados han sido muy visibles; hay otros más pequeños y otros que afectan a muchas personas como la transformación de derecho en materia procesal laboral y procesal civil”, argumentó.

Asimismo, el mandatario citó como “manifestaciones múltiples del cambio” el desarrollo de infraestructura, la renegociación a la baja de varias convenciones colectivas, el crecimiento del turismo, el ordenamiento del mar, modificaciones en cálculo del precio y número de licencia para la pesca de atún.

También señaló el trato más cercano con los pueblos indígenas, la población LGBTI (lesbianas, gais, bisexuales, transexuales e intersexuales) y los discapacitados.

Para el año que le resta de Gobierno, Solís se plantea como grandes prioridades continuar reduciendo la pobreza y no pierde la esperanza de concretar la reforma fiscal con los dos principales proyectos que le faltan: la transformación del impuesto de ventas en uno de valor agregado y una reforma al impuesto sobre la renta.

Sobre el déficit fiscal, que en 2016 cerró en el 5,2 % del Producto Interno Bruto (PIB), inferior al 5,4 % de 2014 con el que Solís comenzó el Gobierno en mayo de 2014, el presidente dijo que hay una “pequeña ventana de oportunidad” para aprobar las iniciativas tributarias, si bien reconoció que “va a ser muy difícil porque este es un año electoral”.

El presidente advirtió de que si no se aprueban los proyectos de ley para aumentar la recaudación habrá “una situación particularmente delicada en la economía”, que padecerá su Gobierno, “pero principalmente la padecerá el próximo y por ende el pueblo de Costa Rica“, concluyó.

Efe

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