Protestas en Bocas del Toro, Panamá, derivan en saqueos y actos violentos
Las protestas en la provincia panameña de Bocas del Toro se intensificaron con saqueos a instalaciones de la bananera Chiquita y actos de vandalismo en espacios públicos, informó el Gobierno de Panamá, que responsabiliza a «grupos radicalizados» por la violencia.
Respuesta del Gobierno y gabinete de emergencia
El presidente José Raúl Mulino convocó un gabinete de emergencia para este viernes con el fin de tomar “acciones constitucionales sobre Bocas del Toro”. El Gobierno señaló que la situación ha escalado peligrosamente por actos violentos perpetrados por elementos delictivos que infiltraron las manifestaciones.
Hechos violentos y afectaciones económicas
En Changuinola, ciudad clave de la provincia, manifestantes saquearon las instalaciones de Chiquita Panamá, que había cerrado operaciones en mayo tras un paro laboral. Además, incendiaron parcialmente un estadio de fútbol, tomaron el aeropuerto local, robaron vehículos de alquiler y pertenencias de la terminal aérea, así como mercancía de otros comercios.
El Gobierno calificó estas acciones como criminales, rechazando que representen protestas legítimas y alertó sobre el daño a la paz social y a la economía provincial.
Contexto de las protestas y medidas policiales
Las manifestaciones en Bocas del Toro comenzaron hace casi dos meses contra una reforma a la Seguridad Social ya vigente. Originadas por sindicatos de profesores y trabajadores de la construcción, estas protestas escalaron con la adhesión de los bananeros, quienes denunciaban afectaciones en sus beneficios laborales.
Tras negociaciones entre el Gobierno y el sindicato bananero, se aprobó una ley especial con mayores beneficios, que permitió levantar los bloqueos viales. Sin embargo, otros sectores, como profesores y organizaciones civiles, continuaron con nuevas protestas y obstrucciones.
El Ejecutivo envió un contingente policial de 1.500 agentes en la llamada “Operación Omega” para despejar carreteras, que ha dejado 55 detenidos y dos policías heridos. Desde entonces, la violencia en las manifestaciones ha ido en aumento.
