Congreso de Costa Rica decide si levanta la inmunidad al presidente Rodrigo Chaves
El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, enfrenta este martes una votación clave en el Congreso que podría dejarlo sin inmunidad, un paso previo a una eventual destitución por presunta injerencia en la campaña electoral rumbo a los comicios de 2026.
Es la segunda vez que el mandatario, de 64 años, se juega su futuro político ante el Legislativo. En septiembre pasado, los diputados rechazaron una solicitud similar vinculada a un caso de presunta corrupción.
En esta ocasión, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) pidió formalmente al Congreso levantarle el fuero para investigarlo por un supuesto uso “ilegítimo” del cargo con fines políticos, algo expresamente prohibido por la legislación costarricense.
La ley impide al presidente participar en actividades proselitistas o utilizar su investidura para favorecer a un partido o programa electoral.
Chaves, un economista con pasado en el Banco Mundial y con altos niveles de popularidad por su discurso de mano dura, niega las acusaciones. Afirma que sus adversarios intentan montar “un circo” y promover “un linchamiento político descarado”.
Para que el desafuero prospere se requieren 38 votos de los 57 diputados que integran el Congreso. La sesión plenaria fue convocada para las 19H00 GMT, y el propio presidente confirmó que asistirá.
En la antesala del debate, el congresista estadounidense Mario Díaz-Balart, aliado del presidente de EEUU, Donald Trump, advirtió que “remover a un presidente a pocos meses de unas elecciones” podría poner “en riesgo la legitimidad democrática”.
El pulso institucional ocurre en un contexto de creciente choque de poderes, a pocos meses de las elecciones generales del 1 de febrero, en las que la derecha busca mantenerse en el poder con la candidatura de la exministra Laura Fernández.
Según el constitucionalista Marvin Carvajal, si el TSE llegara a condenar a Chaves, el mandatario podría ser destituido o quedar inhabilitado para ejercer cargos públicos durante varios años. Costa Rica no permite la reelección presidencial.
Poco probable
No obstante, analistas consideran poco probable que la oposición logre los votos necesarios. “La matemática, como la vez anterior, no da”, sostuvo el exrector Francisco Barahona, quien señaló que un partido evangélico podría inclinar la balanza, aunque ese sector teme “convertir al presidente en un mártir político”.
Además, Chaves concluirá su mandato en mayo, lo que deja un margen de tiempo limitado para completar cualquier proceso.
El presidente ya superó un intento de desafuero en septiembre, cuando la Fiscalía lo acusó de presionar a una empresa contratista para transferir 32.000 dólares a un allegado, supuestamente para asesoría de imagen.
Para Carvajal, lo excepcional del caso no es la reiteración del pedido, sino “el grado de irrespeto a las normas electorales” que, a su juicio, ha mostrado el jefe de Estado.
Chaves mantiene un enfrentamiento abierto con la Fiscalía, la Corte Suprema, el Congreso y el Tribunal Electoral, a los que acusa de sabotear sus reformas. Desde esas instituciones, en cambio, le atribuyen tendencias autoritarias.
Aunque podría salir airoso una vez más, su historial incluye una sanción del Banco Mundial por acoso sexual contra dos subalternas, hechos por los que ofreció disculpas tras asumir la presidencia.
