Hombre abatido por inmigración en Mineápolis tenía 37 años y portaba armas legales
Un hombre blanco de 37 años, que no contaba con antecedentes graves y aparentemente tenía permiso legal para portar armas, murió este sábado tras recibir disparos de agentes federales de inmigración en Mineápolis, Estados Unidos, según informó el jefe de policía de la ciudad, Brian O’Hara.
«Hemos identificado a esta persona: un hombre blanco de 37 años, residente de la ciudad. La única interacción que conocemos que haya tenido con las fuerzas del orden ha sido por multas de tráfico y creemos que era propietario legal de armas con permiso para portarlas», explicó O’Hara en rueda de prensa, después de que el Departamento de Seguridad Nacional asegurara que la víctima estaba armada.
El incidente, el segundo de este tipo vinculado a las redadas masivas contra migrantes en menos de tres semanas, quedó registrado en un video difundido en Facebook. En las imágenes se aprecia a varios agentes enmascarados rodeando a un hombre que forcejea en el suelo. En un momento, uno de los oficiales parece golpearlo con la culata de su arma antes de que otro dispare, dejando al individuo inmóvil mientras los agentes se retiran.
«No sabemos qué ocurrió antes de la grabación. Hemos solicitado a la Oficina de Investigación Criminal de Minnesota que realice una investigación completa», añadió O’Hara. También confirmó la presencia de agentes del FBI en la escena.
El Departamento de Seguridad Nacional indicó en un comunicado que durante la operación «contra un inmigrante ilegal buscado por asalto», la víctima se acercó a los agentes portando un arma semiautomática de 9 mm con varios cargadores.
El tiroteo ocurre poco más de dos semanas después de que ICE matara a una mujer de 37 años, Renee Good, durante otra redada contra migrantes en Mineápolis, lo que generó fuertes protestas en la ciudad.
Las redadas a gran escala en Mineápolis fueron ordenadas por el gobierno del presidente Donald Trump a principios de enero y han incrementado significativamente la presencia de agentes federales, cinco veces superior a toda la fuerza policial local.
