España expulsa al embajador de Nicaragua en respuesta a la salida de su misión en Managua
El Gobierno de España ordenó este lunes la expulsión del embajador de Nicaragua en Madrid y de otro diplomático acreditado en esa legación, como medida de reciprocidad tras la expulsión de su embajador en Managua y de la segunda jefatura de la misión española.
Una fuente del Ministerio de Asuntos Exteriores confirmó que la decisión responde a lo que califican como una “expulsión injusta” por parte de las autoridades nicaragüenses.
Pese a la medida, el Ejecutivo español aseguró que mantendrá su disposición a preservar buenas relaciones con el pueblo de Nicaragua, aunque dejó claro que la respuesta es estrictamente diplomática y proporcional.
El embajador español afectado, Sergi Farré Salvá, llevaba apenas unas semanas en funciones cuando fue notificado de su salida del país. Incluso, en la cuenta oficial de la embajada aún permanece un mensaje reciente dándole la bienvenida al cargo.
Según reportes de prensa, los dos diplomáticos españoles ya se encuentran de regreso a Madrid.
Este nuevo episodio se suma a una larga cadena de tensiones diplomáticas entre ambos países en los últimos años. En 2021, España llamó a consultas a su embajador tras una ola de arrestos de opositores en Nicaragua, incluidos varios aspirantes presidenciales.
Posteriormente, en 2022, Managua retiró a su representante en Madrid alegando presiones e injerencia extranjera. Aunque las relaciones se estabilizaron temporalmente con el envío de una nueva embajadora española, volvieron a deteriorarse cuando España concedió la nacionalidad a cientos de opositores nicaragüenses despojados de la suya.
Organismos internacionales y sectores críticos han acusado al gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo de concentrar el poder y restringir libertades políticas en el país centroamericano.
