CB24 Noticias Honduras

Nasry Asfura asume la presidencia de Honduras con promesas de seguridad y alianza con EEUU

El conservador Nasry ‘Tito’ Asfura, aliado del expresidente estadounidense Donald Trump, asumió este martes la presidencia de Honduras, prometiendo combatir «de frente» la inseguridad que afecta al país más violento y empobrecido de Centroamérica.

La ceremonia de juramentación, austera y celebrada en el Congreso Nacional, marcó el fin de cuatro años de gobierno de izquierda y asegura a Estados Unidos un aliado más en la región, tras los avances de la derecha en Chile, Bolivia, Perú y Argentina.

«Seguridad, de frente a luchar contra la inseguridad, no tengan duda de eso», declaró Asfura, de 67 años, al asumir oficialmente el cargo. El mandatario adelantó que reforzará la presencia policial en zonas conflictivas y aplicará un plan antiextorsión para enfrentar a las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18, declaradas organizaciones terroristas por Trump y con presencia además en Estados Unidos, El Salvador y Guatemala.

Asfura también anunció que pondrá fin al estado de excepción heredado de su antecesora, Xiomara Castro, similar al que aplica Nayib Bukele en El Salvador, criticado por organizaciones de derechos humanos. «Para mí (…) no existen diferencias ni colores políticos, no existen ideologías que nos vayan a dividir», enfatizó Asfura, quien ganó por un margen estrecho y en medio de denuncias de fraude y la intervención estadounidense.

Un nuevo capítulo con Estados Unidos

El mandatario ya ha sostenido reuniones internacionales clave: se entrevistó con el secretario de Estado Marco Rubio en Washington y luego con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu. En la cita con Rubio se discutió cooperación en seguridad, lucha contra la inmigración ilegal y posible fortalecimiento del comercio bilateral.

Colleen Hoey, encargada de negocios de la embajada de EEUU en Tegucigalpa, señaló que la llegada de Asfura marca «el inicio de un nuevo capítulo en la relación» bilateral. Entre los retos económicos, destacan la pobreza que afecta al 60% de los 11 millones de hondureños y la dependencia de remesas de migrantes, que representan un tercio del PIB.

«¡Honduras, no te voy a fallar. Vamos a estar bien!», exclamó Asfura ante la prensa al abandonar el Congreso, dejando claro que su gobierno buscará atraer inversión extranjera, desarrollar infraestructuras y reducir el gasto público, con una deuda que representa el 45% del PIB, según cifras oficiales.

Desafíos internos

El nuevo presidente hereda un país donde la violencia y la desigualdad marcan la vida cotidiana. Ana María Oliva, de 19 años y vendedora en la capital, resumió la sensación de muchos ciudadanos: «A uno solo le queda trabajar porque es pobre, él no va a venir a ayudarme con mi negocio ni a darme dinero para la comida. Ojalá que no hayan relajos ni de corrupción ni de otro tipo».

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *