Municipios de Honduras niegan permisos para encuentros de comunidad “therian” en espacios públicos
Las alcaldías de Comayagua y La Ceiba rechazaron autorizar la realización de eventos públicos organizados por grupos conocidos como “therians”, personas que se identifican con animales y reproducen conductas asociadas a ellos. La decisión surge luego de que en redes sociales circularan convocatorias para encuentros en plazas centrales de ambas ciudades.
En el caso de La Ceiba, el gobierno municipal emitió un comunicado en el que aclaró que no ha concedido ningún permiso para la actividad denominada “Encuentro therian”, prevista para realizarse durante el fin de semana en la Plaza Central. La administración local señaló que los espacios públicos están reservados para actividades de carácter familiar, cultural, religioso o cívico.
Asimismo, advirtió que cualquier convocatoria difundida en plataformas digitales sin autorización oficial es responsabilidad exclusiva de quienes la promuevan o asistan.
En Comayagua, el alcalde Carlos Miranda también expresó su desacuerdo con que este tipo de actividades se desarrollen en el casco histórico de la ciudad. A su juicio, la naturaleza del evento no se ajusta al uso adecuado de los espacios públicos. El funcionario explicó que toda actividad en la vía pública debe contar con la aprobación del Juzgado de Policía, instancia encargada de velar por el cumplimiento de la Ley de Municipalidades y de emitir los permisos correspondientes.
A estas situaciones se suma una convocatoria similar anunciada en Siguatepeque, donde grupos vinculados a esta comunidad han programado un encuentro para el día 25 en la plaza La Amistad. Hasta ahora, las autoridades locales no han informado si autorizarán o no la actividad.
En Honduras, la difusión de estos eventos ha generado debate en redes sociales sobre los límites del uso del espacio público y la libertad de expresión.
El movimiento “therian”, surgido en la década de 1990, está conformado por personas que afirman mantener una conexión psicológica o espiritual con animales no humanos. En los últimos años ha ganado visibilidad en plataformas como TikTok, Instagram y YouTube, donde principalmente jóvenes comparten contenidos en los que utilizan disfraces, máscaras y recrean comportamientos asociados a distintas especies.
