CIDH: Nicaragua consolidó un régimen autoritario en 2025
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) advirtió que Nicaragua consolidó en 2025 un modelo de poder autoritario y familiar bajo el liderazgo de Daniel Ortega y Rosario Murillo, tras una serie de reformas constitucionales y legales.
En su informe anual, el organismo señala que el giro se profundizó con cambios normativos que entraron en vigor en febrero de 2025, los cuales habrían reforzado el control del Ejecutivo sobre el resto de los poderes del Estado.
Concentración de poder
Según la CIDH, estas reformas habrían debilitado la independencia del Legislativo, el Poder Judicial y el sistema electoral, eliminando en la práctica la separación de poderes.
El informe advierte que estas transformaciones “cerraron cualquier vía para una restitución democrática” y dejaron el espacio cívico prácticamente sin funcionamiento.
Represión y persecución
El organismo también documenta la continuidad de prácticas de criminalización contra opositores, activistas, líderes religiosos y organizaciones sociales.
Entre las denuncias destacan detenciones arbitrarias, condiciones de reclusión inadecuadas, aislamiento prolongado y desapariciones temporales.
Además, la CIDH alerta sobre una represión extendida hacia ciudadanos en el exilio y sus familias, lo que considera parte de un patrón de persecución transnacional.
Libertades restringidas
El informe también señala un deterioro sostenido de la libertad de expresión y del periodismo independiente, con casos de detenciones y presión contra comunicadores dentro y fuera del país.
Asimismo, advierte sobre el impacto de reformas que habrían afectado la autonomía de pueblos indígenas y afrodescendientes, centralizando el control sobre sus territorios.
Contexto político
Ortega, en el poder desde 2007, gobierna junto a Murillo en medio de acusaciones de fraude electoral y una creciente concentración de poder, lo que ha llevado al país a un aislamiento progresivo en el ámbito internacional.
