Guatemala alerta por posible formación de hasta 35 ciclones en temporada de huracanes 2026
Las autoridades meteorológicas de Guatemala advirtieron que durante la temporada de huracanes de 2026 podrían formarse hasta 35 ciclones tropicales entre el océano Pacífico y el Atlántico, aumentando el riesgo de inundaciones, deslaves y emergencias climáticas en la región.
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) informó que para el Pacífico se esperan entre 16 y 20 ciclones, de los cuales entre tres y cinco podrían convertirse en huracanes mayores de categorías 3, 4 o 5.
Mientras tanto, en el Atlántico, cuya temporada inicia el próximo 1 de junio, las proyecciones apuntan a la formación de entre 11 y 15 sistemas tropicales, incluyendo hasta tres huracanes de gran intensidad.
Guatemala mantendrá monitoreo permanente
El pronosticador del Insivumeh, Jorge Chinchilla, aseguró que las autoridades mantendrán vigilancia constante sobre la evolución de estos fenómenos meteorológicos.
“Para esta temporada no se prevé que todos los sistemas puedan afectar al país. Sin embargo, se estará con el monitoreo constante las 24 horas”, explicó.
El especialista recordó que un huracán categoría 1 presenta vientos superiores a 119 kilómetros por hora, mientras que los de categoría 5 pueden superar los 252 kilómetros por hora.
El Insivumeh alertó que el mayor peligro para Guatemala no solo está relacionado con los vientos, sino con las fuertes lluvias asociadas a estos sistemas.
Las autoridades temen crecidas repentinas de ríos, inundaciones y movimientos de tierra, especialmente en zonas vulnerables y con suelos saturados por precipitaciones acumuladas.
Guatemala es considerado uno de los países más expuestos a los efectos del cambio climático en América Latina.
Recuerdan daños causados por Eta e Iota
Las autoridades recordaron que las depresiones tropicales Eta e Iota, registradas en noviembre de 2020, provocaron pérdidas superiores a 780 millones de dólares en Guatemala.
Aquellos fenómenos afectaron severamente carreteras, viviendas, cultivos y comunidades enteras en distintas regiones del país.
