Muerte de Brooklyn Rivera reaviva denuncias en Nicaragua
La muerte del líder indígena nicaragüense y exdiputado Brooklyn Rivera ha reavivado las denuncias sobre las condiciones de los presos políticos en Nicaragua y las exigencias de una investigación independiente sobre su fallecimiento.
Rivera, de 73 años, permanecía detenido desde septiembre de 2023 tras ser acusado por el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo de delitos considerados como «traición a la patria». El dirigente miskito y fundador del partido indígena Yatama falleció mientras se encontraba bajo custodia estatal, luego de permanecer hospitalizado por complicaciones respiratorias.
Diversas organizaciones de derechos humanos han solicitado una investigación «imparcial y transparente» para esclarecer las circunstancias de su muerte.
El caso de Rivera se suma al de otros opositores y críticos del gobierno nicaragüense que han fallecido mientras estaban detenidos o bajo custodia estatal.
Entre ellos figura el exguerrillero sandinista Hugo Torres, quien murió en prisión en febrero de 2022 tras ser encarcelado durante la ola represiva contra dirigentes opositores. También destaca el caso del general retirado Humberto Ortega, hermano del mandatario Daniel Ortega, fallecido en septiembre de 2024 mientras permanecía bajo vigilancia policial.
Organizaciones opositoras también recuerdan las muertes del abogado Carlos Cárdenas, colaborador de la Conferencia Episcopal; del dirigente disidente Mauricio Alonso; del abogado Santos Flores Castillo y del opositor nicaragüense-estadounidense Eddy Montes, cuyos fallecimientos han sido objeto de cuestionamientos por parte de familiares y defensores de derechos humanos.
La muerte de Brooklyn Rivera ha generado nuevas críticas internacionales hacia el gobierno nicaragüense y renovado los llamados para que se garantice la protección de las personas privadas de libertad y se investiguen las denuncias de violaciones a los derechos humanos.
