Tomatina 2025: España se tiñe de rojo en fiesta mundial
Más de 22.000 personas se lanzaron este miércoles a una lluvia de tomates en Buñol, Valencia (España), durante la tradicional Tomatina, que este año funcionó como catarsis tras las inundaciones del 29 de octubre que afectaron la región.
La batalla convirtió las calles en un río rojo de 120 toneladas de tomate cultivadas especialmente para el evento y no aptas para consumo humano. A diferencia de ediciones pasadas, comercios, viviendas y patrimonio quedaron intactos, pero el recuerdo de esta guerra festiva será imborrable para quienes la vivieron por primera vez.
Desde el lanzamiento del primer cohete a mediodía hasta el disparo final, los participantes se enfrentaron entre gritos, bocinas y pasta ácida en la piel, protegidos con gafas de buceo y mojados por el agua que caía desde los balcones. La Tomatina es una barbarie controlada, organizada para garantizar seguridad y diversión.

Este año, los asistentes también llevaron decenas de banderas palestinas, en un gesto de apoyo promovido por Esquerra Unida, partido de izquierda con presencia histórica en Buñol. La jornada, en su 78ª edición, transcurrió sin incidentes en un ambiente veraniego y alegre.
Tras la batalla, la limpieza de calles y fachadas fue rápida y eficiente, aunque la mayoría prefirió ducharse para quitarse los restos de tomate y celebrar la supervivencia en una fiesta que dará la vuelta al mundo. Más de 300 periodistas internacionales, de países como China, Brasil, India y Australia, cubrieron el evento, consolidando su fama como fiesta de interés turístico internacional.

