Bukele inicia último año de su segundo mandato con alta popularidad
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, inicia este 2026 el último año de su segundo mandato consecutivo con altos niveles de popularidad, sostenidos principalmente por su política de seguridad, pero también con crecientes cuestionamientos por denuncias de violaciones a los derechos humanos y por la situación económica del país.
El actual período de gobierno, que abarca de 2024 a 2029, fue modificado tras una reforma constitucional impulsada por el Congreso, dominado por su partido, Nuevas Ideas, lo que permitió la reelección y habilitó la posibilidad de mandatos consecutivos bajo un nuevo esquema electoral.
Aunque Bukele no ha confirmado si buscará un nuevo mandato en 2027, en una entrevista a finales de 2025 afirmó: “No me gustaría irme ahorita, pero vamos a ver qué dice Dios, mi familia y el país (…) pero si fuera por mí, yo sigo diez años más”.
En materia de seguridad, el mandatario mantiene altos niveles de aprobación, impulsados por la reducción de los homicidios y la implementación del régimen de excepción. Según datos oficiales, la tasa de homicidios habría descendido a 1,3 por cada 100.000 habitantes en 2025.
Sin embargo, el mismo Gobierno ha reconocido más de 92.000 detenciones bajo esta medida, incluyendo casos de personas consideradas inocentes, lo que ha generado fuertes críticas de organizaciones de derechos humanos.
Diversas ONG han documentado además miles de denuncias por supuestas violaciones, entre ellas detenciones arbitrarias y muertes bajo custodia estatal. La experta en derechos humanos Celia Medrano advirtió que “poco puede esperarse a corto plazo en materia de garantías a derechos humanos en El Salvador”.
En el plano económico, Bukele había prometido “sanar” la economía tras la reducción de la violencia, pero analistas y economistas señalan que los principales problemas persisten.
El economista César Villalona afirmó que “no ha mejorado la economía” y cuestionó el crecimiento del país, señalando además el aumento de la deuda pública bajo su gestión.
Mientras tanto, encuestas recientes muestran que la aprobación del mandatario se mantiene elevada, cercana al 91 %, reflejando un respaldo sostenido pese a las controversias que rodean su administración.
