46 opositores siguen detenidos en Nicaragua, incluyendo antiguos líderes sandinistas
Al menos 46 personas críticas al Gobierno de Nicaragua, encabezado por Daniel Ortega y Rosario Murillo, permanecen detenidas por motivos políticos, entre ellas figuras históricas de la revolución sandinista, como Bayardo Arce y Henry Ruiz, según denunció este sábado el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas.
El informe indica que de los 46 detenidos, 15 son adultos mayores y 10 permanecen en situación de desaparición forzada, datos que cuentan con el respaldo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
La ONG documenta la detención arbitraria de Bayardo Arce, exasesor económico de la Presidencia de Nicaragua, evidenciando que la represión también alcanza a antiguos miembros del oficialismo. Arce fue declarado culpable en enero de 2025 por supuestas estafas al Estado por 4.961,9 millones de dólares, según la Procuraduría General de Justicia.
Entre los 46 detenidos, 3 son mujeres y 43 hombres, incluyendo 10 que habían sido arrestados antes de la crisis de 2018. De ellos, 19 han sido excarcelados, pero permanecen bajo vigilancia y restricciones, lo que evidencia que la represión continúa bajo nuevas formas, alertó la organización, que exige la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos.
La lista también incluye al excomandante Henry Ruiz, de 82 años, confinado en su hogar desde el 8 de marzo de 2025, y al general en retiro Álvaro Baltodano Cantarero. Otros casos destacados son los dirigentes indígenas Brooklyn Rivera Bryan, Steadman Fagoth Müller y Nancy Elizabeth Henríquez, parte de los adultos mayores privados de libertad, así como militares en retiro como Carlos Brenes, Víctor Boitano y Eddie Moisés González Valdivia.
El Mecanismo, conformado por organizaciones de derechos humanos, familiares de presos políticos, abogados y redes de activistas, advirtió que el número real de detenidos podría ser mayor, ya que muchas familias no denuncian por temor a represalias.
Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde abril de 2018, intensificada tras las elecciones de noviembre de 2021. En esos comicios, Ortega fue reelegido para un quinto mandato mientras varios de sus principales rivales permanecían encarcelados, fueron expulsados del país o privados de su nacionalidad y derechos políticos bajo acusaciones de «golpistas» y «traición a la patria».
